La Antártida, el continente por descifrar

Los científicos se esfuerzan en comprender su formación y el porqué de la existencia de vida en un ambiente tan extremo. Alberga la mayor cantidad de agua dulce del Planeta, pero la vida que se desarrolla bajo la capa helada de este continente representa uno de los principales retos y enigmas a los que se enfrenta la ciencia. Son los misterios de la Antártida.


Desde que fue descubierta a principios del siglo XVII, la Antártida ha despertado la curiosidad de aventureros e investigadores. Conocido como 'el sexto continente', cuenta con el promedio de humedad y la temperatura más bajas de la Tierra. 

Asimismo, el 80% de las reservas de agua dulce del planeta se concentran en el Polo Sur, en territorio antártico, en esta masa helada de forma casi circular de 14 millones de kilómetros cuadrados de superficie (cuatro veces los Estados Unidos), que constituye un ecosistema singular de la Tierra. 
Porque, además de su importancia estratégica por la concentración del líquido del cual depende la vida, tal y como la concebimos, la Antártida alberga numerosos secretos que la Ciencia todavía no ha podido explicar. 

Las dos gruesas capas de hielo, que llegan a los cuatro kilómetros de espesor en algunos puntos, que cubren la práctica totalidad de la masa continental de la Antártida atraen la presencia de numerosos grupos científicos de investigación y han desplazado los objetivos de los trabajos que se desarrollaban bajo su superficie. La geografía – los descubrimientos geográficos- ha dado paso a la geología y a la biología para desentrañar los mecanismos que posibilitan la vida en este continente.

Asimismo, desde la Antártida llega una valiosa información sobre los efectos que el calentamiento global pueden provocar en la Tierra. Según los datos de la NASA, el agujero de ozono sobre esta zona alcanzó su máximo anual el pasado 16 de septiembre, llegando a ocupar una extensión de 24 millones de kilómetros cuadrados. La agencia espacial norteamericana también subraya que el deshielo de su base supone un 55% de la pérdida de estas plataformas de hielo flotante. 

Pero uno de los misterios aún sin resolver es el de los inicios de su formación. Hasta ahora se pensaba que comenzó hace 34 millones de años años, pero los análisis de rocas encontradas en el Mar de Scotia, revelan la existencia de un arco volcánico, que se originó hace más de 28 millones de años, que pudo bloquear la formación de esta Corriente Circumpolar Antártica hasta hace menos de 12 millones de años. Esta corriente es la que aísla al continente de las aguas cálidas procedentes de Asia y le permite mantener la capa de hielo. 


La vida bajo el hielo 

Otro grupo de enigmas sin descifrar lo forman la cantidad de organismos -la mayoría microscópicos- que han podido desarrollarse en un ecosistema tan extremo que alcanza unas temperaturas que pueden superar los 80 grados bajo cero en algunas zonas. 

Hasta 3.500 secuencias diferentes de ADN se han podido identificar en el lago Vostok, el mayor depósito acuático subglacial de la Antártida. Restos biológicos y comunidades bacterianas alimentan la curiosidad de investigadores y científicos, que intentan catalogar las especies que puedan vivir en el continente en sucesivas expediciones científicas que se van organizando desde diversos países. 

Asimismo, descubrimientos como estructuras rocosas con forma piramidal incentivan las hipótesis más curiosas acera de que antes de la glaciación -o incluso durante el proceso- su superficie menos helada -entonces- albergaba numerosos tipo de vida desarrollada y ¿por qué no? La presencia humana. Una soñada civilización de la cual no se han encontrado vestigios.

El lago Vostok de la Antártida podría contener vida extrema

Muy por debajo de la superficie de la capa de hielo de la Antártida oriental existe un mar de agua que abarca 257 kilómetros de largo por 48 km. de ancho, conocido como el lago Vostok.

Justo encima de él, por lo que tomó su nombre, está estación de investigación Vostok, construida por la antigua Unión Soviética en 1957 y ahora mantenida operativa por Rusia. Incluso para los estándares de la Antártida, resulta un lugar brutal, con el dudoso honor de poseer el récord de temperatura más baja medida en cualquier parte del planeta, la friolera de -89 grados Celsius.

Durante los últimos 23 años, con una pausa entre 1998 y 2004, se ha ido perforando un agujero hacia abajo desde esta ubicación en las antiguas capas de hielo. Los indicios de que podría haber una vasta masa de agua en el subsuelo aumentaron en los años de 1950 y 1960. Un georradar terrestre confirmó más tarde estas sugerencias, y el Lago Vostok, con sus 5.419 km. cúbicos de agua líquida, se desveló a unos dos kilómetros y medio por debajo del hielo.

Pronto quedó claro que se trataba de un entorno sellado de la superficie de la tierra, y aunque el agua del lago haya podido ir cambiando lentamente por la dinámica del hielo profundo de la Antártida, este proceso bien podría haber llevado más de 10.000 años. También es posible que el sellado hidrostático haya mantenido el lago realmente aislado durante millones de años.

Desprovisto de luz, pero probablemente repleto y sobresaturado de oxígeno y otros gases, se especula que Vostok haya sido durante mucho tiempo un hábitat potencial para ecosistemas únicos de vida de microbios extremófilos (y quién sabe qué más). A pesar de los riesgos evidentes de contaminación de lo que puede ser un ambiente prístino y frágil, los científicos rusos, ocho años después, quieren reanudar la perforación en la parte superior del lago. El agua a presión subida desde el lago a través del pozo se congela, formando un tapón. Cuando los científicos vuelvan este otoño, tendrán que deshacer el tapón y verificar si hay signos de vida.

Es una aventura tan excitante como preocupante, al pensar que hayamos metido la pata en otro ecosistema irreemplazable. Si tenemos suerte, lo que podamos aprender sobre el mundo perdido del lago Vostok podría dar un impulso científico para el estudio de los increíbles océanos que existen bajo la superficie de otras planetas de nuestro sistema solar, p.ej. en Europa de Júpiter, Ganímedes, y los misteriosos géiseres de Encelado. Es posible que lo que está sucediendo en la estación de Vostok hoy día, sea el comienzo de un próximo capítulo en la búsqueda de vida en el universo.

Fuentes:

http://www.tendencias21.net/La-Antartida-el-continente-por-descifrar_a25998.html