Sarira: reliquias de monjes budistas después de la cremación

Durante mucho tiempo la tradición budista sostiene que los monjes budistas acumulan en su cuerpo una sustancia que la gente común no tiene.

Esta sustancia aparece en los residuos de las cenizas de los monjes cuando son incinerados y se presenta en forma de piedras preciosas o perlas. Se cree que la sustancia es acumulada en otras dimensiones, y que definitivamente no es de este mundo.

Estas piedras se llaman "sarira" o "ringsels". Muy pocos estudios han sido realizados sobre este fenómeno. Algunas fuentes dicen que las sariras aún no se han comprobado, porque son raras y se las considera sagradas...




El físico William A. Tiller de la Universidad Stanford y su equipo de investigadores estudiaron la energía circundante de las sariras.

La Dra. Nisha J. Manek es la autora del informe que se presentó en la Conferencia anual de Toward a Science of Consciousness, en la Universidad de Arizona en 2012. Ella completó su práctica de especialidad en la Universidad de Stanford y por mucho tiempo fue profesora de la Clínica Mayo, antes de comenzar su trabajo en el Instituto para la Ciencia Psico-energética de Tiller.

Manek, quien no es Budista, explicó lo que sintió en presencia de una sarira: “En el centro de mi corazón sentí una radiación tangible de exquisita energía que fluía de las reliquias. Era muy íntimo y personal, sin embargo, transmitía una inmensa sensación de unidad para con todos y con todo. No existe equivalente en experiencias ordinarias”.

Los investigadores utilizaron métodos desarrollados por Tiller, para medir en forma objetiva lo que posiblemente Manek percibió subjetivamente como una energía emanando de las reliquias.
Tiller está estudiando el impacto físico que tiene la consciencia humana. Él postula que existen dos clases de sustancias. Una es la que nos permite percibir nuestros sentidos convencionales y están en el nivel de átomo/molécula eléctricos.

La otra clase de sustancia existe en el espacio comprendido entre átomos y moléculas.

Por lo general, no podemos percibir esta clase de sustancia, que Tiller describe como un estado de energía  termodinámica libre más alta, e inmensamente poderosa. El investigador dice que encontró una manera de detectarla, pero sólo cuando ésta se superpone o interactúa con la sustancia átomo/molécula eléctrica que se puede percibir y medir. Esto no siempre es así, ya que las dos sustancias a menudo permanecen separadas.

La intención humana activa una especie de sustancia intermediaria llamada deltrons, los cuales facilitan la interacción entre las dos clases de sustancias. Tiller y el estudio de Manek encontraron que las reliquias están grabadas con la intención humana.

“Aunque no podemos considerar que estos objetos tienen conciencia fenomenal, no hay duda que un aspecto de la conciencia fue grabado en estos tipos de objetos. En el caso de las reliquias de Buda, el ‘bombardeo’ reverencial de cientos de años, ha quedado impreso en estos objetos. Si no hay respeto o amor, las reliquias desaparecerían”, dice el informe. Los investigadores también encontraron que “las moléculas-átomos dentro del espacio alrededor de las reliquias se ordenan en forma más coherente”.

La sarira sigue siendo un misterio. Es evidente que la cremación humana común no deja rastros de estas sustancias, sin embargo, no ha sido demostrado en forma definitiva que la sarira es de otro mundo.

Ebay que está inundado de objetos, dice que sarira está en venta por tan sólo US$10. Una organización Budista está vendiendo una pequeña colección por 4 mil dólares.

Los estudios de Tiller y Manek sugieren que la sarira puede tener cierta energía dentro, que afecta a los fieles, y también que su energía puede en parte ser proyectada por los fieles.