Hallan dentaduras postizas medievales hechas con dientes de fallecidos


Un equipo de científicos de la Universidad de Pisa (Italia) ha realizado un sorprendente descubrimiento en una antigua tumba familiar de Lucca: un conjunto de dentaduras postizas hechas con dientes de individuos fallecidos. Las prótesis datan de entre los siglos XIV y principios del XVII, aunque si se confirma que datan del siglo XIV se trataría de las dentaduras postizas más antiguas conocidas halladas en Europa...



The Local informa de que las dentaduras han sido descubiertas en la Iglesia de San Francesco, en el interior de una tumba que perteneció a los Guinigi, una poderosa familia de banqueros y comerciantes que dominó la ciudad de Lucca entre los años 1392 y 1429. La presencia de la orden franciscana en el lugar arranca en el año 1228, aunque la iglesia actual data del siglo XIV.

Los investigadores escriben en un artículo publicado en la revista de Odontología Protésica Clínica e Investigaciones Relativas que estas dentaduras postizas están formadas por cinco piezas dentales, caninos e incisivos, procedentes de diferentes individuos. Se encuentran unidas por una lámina de metal compuesta de oro en su mayor parte, además de plata y cobre, siendo este último metal el causante de las manchas verdes que se observan en los dientes.

Dos pequeños clavos de oro fueron insertados en cada uno de los dientes atravesando su raíz y fijándolos a la lámina de oro. La prótesis se llevaba pegada a la encía inferior. El análisis de los cálculos de las dentaduras ha revelado que fueron utilizadas durante largo tiempo.

Uno de los miembros del equipo, Simona Minozzi, ha comentado en el diario The Local: “Las dentaduras postizas descubiertas en la tumba son el primer ejemplo de prótesis dentales de este período histórico, y como tales suponen una valiosa aportación a la historia de la odontología.”



La odontología en la historia

Los primeros atisbos de la odontología aparecen en el año 2600 aC, cuando se encontró en los textos egipcios notas sobre médicos y curanderos que trataban los problemas dentales. Existen tres ejemplos conocidos de puentes dentales hallados en Egipto, en los que una o más piezas dentales caídas se unieron por medio de un alambre de oro o plata al resto de los dientes. En algunos casos se confeccionaban estos puentes con los dientes de un donante. Sin embargo, no está muy claro si estas intervenciones se llevaban a cabo a lo largo de la vida del paciente o tras su muerte, en este caso para adecentar su aspecto antes de su entierro.

Muchos años después, en el año 460 aC, Hipócrates vinculó la caída de los dientes a la dieta, es decir, descubrió que ciertos alimentos perjudicaban nuestra salud bucal. En Italia, los etruscos y romanos comenzaron a fabricar dentaduras postizas hacia el siglo VII aC. En el 650 dC. varios médicos indios identificaron más de setenta y cinco dolencias orales y poco después, en el 500 dC, inventaron la primera pasta de dientes en India y China. En esa misma época en Roma se utilizaba ya el oro para cubrir algunas necesidades dentales. Este material era usado para cubrir algunos huecos a modo de empastes.



En el año 1250 , los barberos franceses comenzaron a realizar el oficio de dentistas y en 1790 salió al mercado la primera silla creada para dentistas aunque hasta el año 1839 no se abrió la primera escuela de odontología, La Escuela de Cirugía Dental de Baltimore.

En el siglo XV, las dentaduras postizas parecieron adoptar una forma más moderna, similar a las que podemos ver hoy en día. Estas prótesis aún estaban hechas de hueso animal tallado o marfil, aunque algunas de ellas estaban confeccionadas con dientes humanos. Los ladrones de tumbas a menudo robaban los dientes de individuos fallecidos recientemente para vendérselos a dentistas, e incluso en ocasiones los pobres obtenían dinero dejándose extraer alguno de sus dientes para su venta. La dentadura postiza resultante podía no ser estéticamente muy atractiva, ni demasiado estable al fijarla sobre las encías, y a menudo se ataba a los dientes que aún le quedaban al paciente. Las primeras dentaduras de porcelana no llegarían hasta el siglo XVIII.

En 1728 se publicó el libro del que es reconocido como el padre de la odontología, Pierre Fauchard. Su obra, El dentista cirujano, se dice que  fue la primera en brindar una descripción completa científica de la odontología. En 1815, se inventó la seda dental y en 1896, el primer aparato de rayos X para la boca. En 1980, ya se hablaba de implantes como alternativa a los dientes y en 1954 los avances continúan y en Suiza se inventa el cepillo eléctrico. Ya en los años 70, los primeros tratamientos de ortodoncia a base de brakets salieron al mercado dental. Toda una amalgama de conceptos que ayudaron en demasía a que en el siglo XX se avanzara en todos los aspectos de la Odontología moderna que conocemos hoy.


Apolonia, La patrona de los enfermos dentales

 
Para el año 249, cuenta la leyenda que durante una persecución de cristianos en Alejandría, la plebe irritada mata a Apolonia, hija de un famoso concejal, la golpearon hasta quebrarle todos sus dientes y amenazaron con quemarla viva si no pronunciaba con ellos las palabras ateas. En lugar de acceder, saltó al fuego por sí sola. Eusebio de Cesarea (260-340) narra a detalle el martirio de Apolonia convirtiéndola en la “patrona de los enfermos dentales”, cuyo culto pasó de Alejandría y Roma, hasta toda Europa para el siglo XIII. En 1634, fue oficialmente canonizada por el papa.

Fuentes: AncientOrigins-Wikipèdia-Unidental- Imágenes: Universidad de Pisa