viernes, 1 de junio de 2018

El bolso de los dioses

En el mundo han existido  muchas sociedades. Algunas no las conocimos y seguramente otras no las conoceremos jamás, mientras que algunas han podido estudiarse con bastante precisión gracias a los restos que de ellas han llegado al presente. Muchas de estas sociedades, ubicadas en la antigüedad, tienen aún innumerables misterios por resolver...



Las representaciones de deidades y gobernantes son una de las fuentes más valiosas de información que tenemos de estas sociedades antiguas. En ellas podemos ver cómo veían el mundo estas personas y qué objetos usaban para representar lo que consideran importante. Y es allí donde encontramos el bolso. Se trata de una figura sencilla: un rectángulo colgado de las manos o brazos de los personajes por una pequeña tira que forma un semicírculo. No sería llamativa de no ser por su repetición en diversas culturas alrededor del mundo.

El llamado 'bolso ancestral' aparece en pinturas asirias y sumerias, pero también en tallados de Armenia, el Levante, Egipto, Grecia, Mesoamérica y los andes sudamericanos. Existen figuras semejantes en California, en varias pinturas rupestres, así como en la isla de Sumba en Indonesia. Si nos desplazamos hasta Turquía, encontramos los mismos objetos, concretamente en Göbekli Tepe qué es un antiguo santuario construido hace 11.500 años. Todo este complejo fue deliberadamente enterrado misteriosamente sobre el 8.000 antes de Cristo y en este mismo enigmático lugar hayamos nuevamente estos extraños bolsos. Y es posible que otras representaciones del bolso – que parece casi un arquetipo universal – se hayan pasado por alto.

Existen pruebas que nos hacen pensar en las grandes similitudes existentes entre las civilizaciones que habitaron la Tierra hace miles de años. En la antigua Sumeria podemos observar que en algunos grabados se representaban los dioses con un extraño bolso o bolsa que portaban de la mano. Este bolso aparece en un gran número de tallas de piedra y de estatuas de hasta 12.000 años de antigüedad.

Parece ser un objeto muy importante ya que lo encontramos en distintas representaciones, pero ¿Para qué servía y porqué solo lo portaban los Dioses? Sin embargo, este extraño instrumento no sólo aparece en los grabados Sumerios, si no que también figuran en muchas publicaciones antiguas. En la civilización Olmeca, situada en Centroamérica, se realizaron unos grabados muy similares, en La Venta, México, hayamos una estela de piedra que representa el Dios Quetzalcóatl que casualmente sostiene en su mano el mismo bolso que vemos en las antiguas representaciones Sumerias.

En el códice Borbónico, que es uno de los llamados códices Mexicas precolombinos, también encontramos representado al  Dios Quetzalcóatl  con un bolso. Podríamos pensar que es una casualidad, pero si vamos a Tula, una importante ciudad del imperio Tolteca situada también en México, hallaremos cuatro enormes estatuas hablantes situadas encima de una pirámide. Si observamos detenidamente podemos ver una vez más el misterioso bolso que llevan todos los dioses.

Una de las figuras destacadas fue encontrada en Veracruz, la cual representa un hombre alado portando el mismo bolso. Esta pieza muestra una increíble similitud con los dioses alados de Sumeria. Dentro de la cultura Maya también encontramos este tipo de bolsos.



Si volvemos a Sumeria, podemos encontrar algunas pistas que podrían dar un poco de luz a este enigma. Los Dioses Sumerios sostienen el extraño bolso con su mano izquierda y en la otra, una especie de piña con la que apuntan a lo que parece un portal dimensional. Esto lo podemos encontrar en las diferentes representaciones Sumerias utilizando el mismo patrón.

Quizás pudo tratarse de una especie de aparato que permitía abrir portales dimensionales por los que esos Dioses podían desplazar libremente. Es posible que la respuesta la encontremos en el libro "Las crónicas de Akakor" escrito por Karl Brugger, en el que se recoge la historia del pueblo de los Ugha Mongulala situados en el Amazonas. Cuentan que en el año 7.315 que corresponde al 3.166 antes de Cristo, los maestros antiguos de las tribus escogidas regresaron a Akakor y asumieron el poder. A menudo, Lhasa estaba ausente con su disco volante, visitaba a su hermano Samón. Volaba al poderoso imperio del Este y llevaba consigo una extraña vasija que podía atravesar el agua y las montañas.

Es posible que el instrumento que nosotros relacionamos con bolsos ellos los asemejaran con vasijas. Es lógico pensar que buscaran una similitud en un objeto conocido y si es así, esa misteriosa vasija o bolso tenía el poder de abrir portales por donde pasaría los dioses atravesando mares y montañas.

Cada vez hay más evidencias que hace miles de años los pueblos de todo el mundo estaban conectados a través de estos dioses. No podemos negar que estos bolsos, vasijas o como queramos llamarlos, nos muestran los aparatos desconocidos utilizados en todo el mundo por aquellos que ostentaban el poder.




Para muchos, en el antiguo Egipto, las bolsas en las manos de los Dioses, quedaban representadas por el Anj, que significa la vida, o también La Cruz Asada. No todos los Dioses portaban el Anj, pero muchos de ellos sí lo llevan. Para los antiguos egipcios, el Anj representaba la inmortalidad de los Dioses, pero al mismo tiempo, también representaba la búsqueda de la inmortalidad de los humanos. No en vano, muchas veces se colocaba un Anj sobre la boca de la persona muerta. Los Dioses también la portaban para representar su sabiduría oculta. La cruz egipcia representaba una especie de llave que, más adelante se convirtió en el amuleto con el que los muertos podían abrir las puertas de la muerta para alcanzar finalmente, la vida eterna. Para ellos, la vida eterna era su objetivo principal en la vida terrenal.

En la religión Hindú, el Dios Brahma es el Dios de todo. El Dios de la Creación. En una de sus manos, Brahma lleva vasija de barro llamada Kamandalu. En el Kamandalu, el Dios de todo lleva la Amrita…La Amrita es el Agua o el Nectar de Vida. Dentro de la vasija también se encuentra el Sruva, que es el cucharón para derramar ese Nectar de vida sobre el fuego y de la sustancia que queda, es de donde nace la humanidad. Sin ser una bolsa estrictamente, de nuevo tenemos representado un Dios con un objeto con un asa.

En la religión hindú, además tenemos al Dios Shiva. De nuevo tenemos a un Dios, no tan importante como Brahma, pero también representado con una vasija. En su caso, la vasija es llamada Mudra. Shiva puede llevar el Abhaya-Mudra (para la protección) o bien el Varada-Mudra (para la concesión de bienes). En cualquiera de los casos, Shiva portará la vasija para conceder protección o bienes según el cántico religioso que se entone para Él.


Cuando tantas culturas diferentes, a miles de kilómetros las unas de las otras, separadas miles y miles de años, representaban lo mismo, es por algún motivo… siempre eran Dioses, siempre venían del cielo y siempre la misma explicación, de maneras distintas y representando lo mismo...  Si eran parecidos podríamos estar ante una de esas extrañas coincidencias que obligan a revisar todo lo que sabemos… porque parecería que todas las sociedades habían sido influenciadas por la misma noción.

Fuentes e imágenes: AncienCode // MisteryScience // Wikiwand