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miércoles, 1 de enero de 2014

La aldea global en el año 2070

La predicción, el futuro, la idea del qué podrá pasar determinado en un contexto tanto social, político y económico del presente, ha sido la mejor estrategia del ser humano para soportar la carga simbólica que significa no saber para qué estar y porqué. Eso mismo pudo incentivar a Marshall McLuhan a pensar que sería de la humanidad sumergiéndose paulatinamente en las dinámicas de la tecnología y las herramientas, que las mismas personas crean para determinar su existencia...



Comienzos de los 60: los nuevos ejercicios de relación entre personas determina que algo ha cambiado. Los jóvenes, incentivadores fuertes de contraculturas y de resistencia contra un sistema preponderante de la época se toman las principales ciudades industriales. El mundo se hallaba en algo así como en un “agujero negro”, siendo absorbido por una encrucijada existencial. Así, las transformaciones de los conceptos como: la moral, las tradiciones, los discursos legitimadores, el arte, la política, la cultura y las formas de convivencia empiezan a volcarse en los sin sentidos, en la llamada “postmodernidad”. Con ello, el auge que trajo la I y II Guerra mundial con los medios de comunicación, el despliegue teórico de las mass comunication research y la pugna social por intentar retener la ola de masificación que se ceñía sobre el individuo.

Marshall McLuhan aparece en la escena como un “nostradamus” increíblemente lucido y consistente en sus teorías de los medios de comunicación preponderantes y con su pensamiento referente a la modernidad, caracterizado en gran medida por el estudio de la lógica. Su gran aporte teórico fue el término de aldea global, donde intenta describir las consecuencias que trae la comunicación a la gente y sus conductas, caracterizada por una información rápida y eficaz, de manejo mundial y todo ello posible por medio de la tecnología.

La aldea global es una idea de comunidad universal, donde las personas sin importar la distancia pueden oír y escuchar permanentemente todo lo sucedido inclusive al otro lado del globo. Es pensar en una pequeña aldea interconectada y múltiple. En principio, McLuhan creía que la Televisión (el aparato tecnológico mas desarrollado de la época) iba a ser el principal actor de la teoría, pero actualmente se asegura que es La Internet la causante de una especie de aldea global, aunque no tan organizada e incluyente como la planteada por el autor.

Año 2012: el auge tecnológico que hace 60 años se veía solo en películas de ciencia ficción, es real, palpable y hace parte de las nuevas practicas sociales. La Internet con el despliegue abrumador de toda su maquinaria cibernética: redes sociales, motores de búsqueda muy poderosos, portales web gratuitos de información, la venta del mundo de la imagen, la propagación del libre transito de datos, entre miles y miles de posibilidades mas ha hecho mas que efectivo una globalización extendida y exacerbada.

¿Qué puede pasar entonces en 50 años después? Pensar en ello hace que se despliegue toda una serie de posibilidades fantásticas e inimaginables, pero es ahí donde el ser humano ha podido hacer acople de sus sueños y su realidad, dando a alimentar con mayor fuerza la idea de que todo realmente puede ser posible, inclusive llegar a pensar en una especie de inmortalidad que ha sido el gran mito alrededor de la existencia humana; y con mayor seguridad se legitima esa idea dado el uso de las herramientas tecnológicas a favor de construir nuevas formas de identificación individual y colectiva. En definitiva, la técnica y la tecnológica han servido para explicar de una u otra forma el comportamiento humano insaciable de nuevas necesidades, y que, puede ser analizado bajo perspectivas antropológicas, sociológicas y psicológicas.

Si es seguro que dentro de 50 años la tecnología seguirá siendo parte fundamental para el desenvolvimiento parcial o total de la sociedad. Los aparatos tecnológicos dispuestos a la comunicación serán mil veces más sofisticados y desechables que hoy y serán mas accesibles conforme las dinámicas de consumo sigan aumentando y no por el contrario, sea tumbado el modelo neoliberal y entren nuevas formas de relación social tanto económicas, políticas y socio-culturales.

Si creo con seguridad que si de seguir evolucionando los medios de comunicación, la gente se irá aislando mas a un mundo cibernético. Las relaciones cambiaran tan abruptamente que quizá en vez de causar una “aldea global” cree aldeas tan independientes las unas de las otras y el dialogo se extinga. Tanto hombre como mujer se irán sumergiendo en naturalezas artificiales e irán acabando con lo orgánico. La información será tan múltiple y variada que los conceptos de verdad y objetividad puedan llegar a ser ambigüedades y mitos de una época anterior.

La Internet será el albergue real dentro de las comunicaciones. La televisión puede que llegue a tal punto que no sea transmitida en una pantalla plasma, LCD o LED sino directamente en la mente. La radio, el teléfono y los medios escritos puede que desaparezcan ya que todo estaría incluido directamente en la web. Incluso, los mismo videojuegos puede que se conviertan en experiencias tan reales que seria difícil identificar que es la realidad y que es ficción. Todo será cibernético.

Si antes algo no acaba con la tierra y seguimos corriendo en esta elipse de “evolución”, creo que el destino de la vida humana puede llegar a ser tan segmentada que podríamos acabar los unos con los otros antes que las prolíficas profecías acaben con el mundo.

domingo, 1 de diciembre de 2013

El inicio de la vida

¿Cómo empezó la vida? Una respuesta clara y rotunda no la hay, porque cuando empezó la vida no había nadie allí que sirviese de testigo. Pero se pueden hacer análisis lógicos del problema.

Los astrónomos han llegado a ciertas conclusiones acerca de la composición general del universo. Han encontrado, por ejemplo, que un 90% de él es hidrógeno y un 9% helio. El otro 1% está constituido principalmente por oxígeno, nitrógeno, neón, argón, carbono, azufre, silicio y hierro.

Partiendo de ahí y sabiendo de qué manera es probable que se combinen tales elementos, es lógico concluir que la Tierra tenía al principio una atmósfera muy rica en ciertos compuestos de hidrógeno: vapor de agua, amoníaco, metano, sulfuro de hidrógeno, cianuro de hidrógeno, etc. Y también habría un océano de agua líquida con gases atmosféricos disueltos en ella.

Para que se iniciase la vida en un mundo como éste es preciso que las moléculas elementales que existían, al principio se combinaran entre sí para formar moléculas complejas. En general, la construcción de moléculas complicadas de muchos átomos a base de moléculas elementales de pocos átomos requiere un aporte de energía. La luz del Sol (sobre todo su contenido ultravioleta), al incidir sobre el océano, podía suministrar la energía necesaria para obligar a las moléculas pequeñas a formar otras mayores.



Pero ¿cuáles eran esas moléculas mayores?

El químico americano Stanley L. Miller decidió en 1952 averiguarlo. Preparó una mezcla de sustancias parecida a la que, según se cree, existió en la primitiva atmósfera terrestre, y se cercioró de que era completamente estéril. Luego la expuso durante varias semanas a una descarga eléctrica que servía como fuente de energía. Al final comprobó que la mezcla contenía moléculas algo más complicadas que aquéllas con las que había comenzado. Todas ellas eran moléculas del tipo que se encuentran en los tejidos vivos y entre ellas había algunos de los aminoácidos que son los bloques fundamentales de unos importantes compuestos: las proteínas.

Desde 1952 ha habido muchos investigadores, de diversos países, que han repetido el experimento, añadiendo detalles y refinamientos. Han construido diversas moléculas por métodos muy distintos y las han utilizado luego como punto de partida de otras construcciones.

Se ha comprobado que las sustancias así formadas apuntan directamente hacia las complejas sustancias de la vida: las proteínas y los ácidos nucleicos. No se ha hallado ninguna sustancia que difiera radicalmente de las que son características de los tejidos vivos.

Aún no se ha conseguido nada que ni por un máximo esfuerzo de imaginación pudiera llamarse viviente, pero hay que tener en cuenta que los científicos están trabajando con unos cuantos decilitros de líquido, durante unas cuantas semanas cada vez. En los orígenes de la Tierra, lo que estaba expuesto al Sol era un océano entero de líquido durante miles de millones de años.

Bajo el azote de la luz solar, las moléculas del océano fueron haciéndose cada vez más complejas, hasta que en último término surgió una que era capaz de inducir la organización de moléculas elementales en otra molécula igual que ella. Con ello comenzó y continuó la vida, evolucionando gradualmente hasta el presente. Las formas primitivas de «vida» tuvieron que ser mucho menos complejas que las formas más simples de vida en la actualidad, pero de todos modos ya eran bastante complejas. Hoy día los científicos tratan de averiguar cómo se formó esa singular molécula que acabamos, de mencionar.

Parece bastante seguro que la vida se desarrolló, no como un milagro, sino debido a la combinación de moléculas según una trayectoria de mínima resistencia. Dadas las condiciones de la Tierra primitiva, la vida no tuvo más remedio que formarse, igual que el hierro no tiene por menos que oxidarse en el aire húmedo. Cualquier otro planeta que se parezca física y químicamente a la Tierra desarrollaría inevitablemente vida, aunque no necesariamente inteligente o como la que conocemos.

http://www.astromia.com/astronomia/iniciovida.htm

martes, 10 de septiembre de 2013

La evolución programada

REALIDAD PROGRAMADA

“Hemos sido drogados en un estado de sumisión y conectados a una matriz falsificada de realidad virtual, diseñada con el propósito de mantenernos aplacados y sujetos al mecanismo de extracción de nuestra energía emocional por acción de toda suerte de psico-dramas virtuales”.
“La Realidad no es más que una ilusión, si bien una bastante persistente”, dijo de manera harto elocuente Albert Einstein, expresando a su manera un concepto bastante antiguo.
Mientras que el Hinduismo se refiere a ésta ilusión con el nombre de 'maya', la cultura moderna le llama 'la matriz'.

La Matriz es el mecanismo holográfico metafísico a través del cual experimentamos nuestra realidad física, de la misma manera que un aparato de televisión sintoniza en forma selectiva un canal de entre una amplia gama de frecuencias...