En 2010 un grupo de investigadores analizaron los genes específicos responsables de la adaptación a gran altitud de los tibetanos. Estos científicos de China, Dinamarca y de la Universidad de California en Berkeley fueron capaces de identificar los genes con mutaciones que son muy comunes en los tibetanos, pero muy poco frecuente en las poblaciones de las tierras bajas. La investigación ayudó a los científicos a entender cómo el cuerpo se comporta ante la falta de oxígeno y las enfermedades asociadas a la falta de oxígeno en el útero.
Los biólogos evolucionistas determinaron que los tibetanos desarrollaron rápidamente una capacidad única para sobrevivir en altitudes por encima de 4.000 metros, donde los niveles de oxígeno son alrededor de un 40 por ciento menos que a nivel del mar. Y para muchos expertos esta habilidad excepcional significaba que la civilización tibetana era quizás la más antigua del mundo, lo que creó una controversia en la comandad científica, ufóloga y círculos conspirativos sobre el verdadero origen de los tibetanos, descendientes de seres extraterrestres...
