Declararse ateo o rechazar la religión dominante puede acarrear una condena a muerte en 13 países del mundo. En estos países, todos musulmanes, las leyes castigan con la muerte a aquellos que deciden abandonar el Islam -apostatar- o criticar la religión de forma considerada blasfema, según los datos recopilados para el último Informe de Libertad de Pensamiento...
