La reencarnación desde el punto de vista científico.

De entrada nos serviría un concepto que es importante destacar: el cuerpo “físico” no existe. Este se hace “materia” sólo dentro de nuestro cerebro como una ilusión sensorial, ya que la física cuántica ha demostrado que todo lo que compone nuestro universo es energía e información. La señal que se hace información en nuestro cerebro es constituida por las diversas frecuencias a las que vibra la energía, que una vez captadas por  nuestro aparato perceptivo se transforman en las “formas” que vemos.

Entender ésto es fundamental para saber que cuando hablamos de cuerpo, en realidad estamos hablando de un campo electromagnético de energía que vibra. Nada más, ni nada menos.

Es un buen tema el de la reencarnación, ya que en estos tiempos, las fronteras entre la ciencia y el espíritu se están difuminando cada vez más. Algunos científicos que han tenido experiencias cercanas a la muerte y  han hablado de una vida más allá de la muerte física, y  algunos estudios de otros científicos que apoyan la posibilidad de la reencarnación del espíritu o conciencia en otro cuerpo diferente.




El Dr. Ian Stevenson, médico y psicoanalista ya fallecido,  es el referente científico sobre el tema de la reencarnación. Con un equipo de la Universidad de Virginia, dedicó cuarenta años a investigar a miles de niños que dicen recordar vidas pasadas...


Probablemente la más conocida, si no las más respetada, recogida de datos científicos que parecen proporcionar pruebas científicas de que la reencarnación es real, es un trabajo de toda una vida el del Dr. Ian Stevenson. En lugar de depender de la hipnosis para comprobar que un individuo ha tenido una vida anterior, en su lugar optó por reunir miles de casos de niños que de forma espontánea (sin hipnosis) recordaban una vida pasada. El Dr. Ian Stevenson utiliza este enfoque, porque los espontáneos recuerdos de vidas pasadas en un niño pueden ser investigados mediante estrictos protocolos científicos. La hipnosis, aunque son útiles en la investigación de las vidas pasadas, es menos fiable desde una perspectiva puramente científica. Con el fin de recabar datos, el Dr. Stevenson metódicamente documenta las declaraciones de una vida anterior del niño. Luego se identifica a la persona fallecida que el niño recuerda haber sido, y verifica los hechos de la vida de la persona fallecida que coinciden con la memoria del niño. Incluso coincide con las marcas de nacimiento y defectos de nacimiento de las heridas y cicatrices en el fallecido, certificado por los registros médicos. Sus métodos estrictos de manera sistemática descarta todas las posibles explicaciones “normales” de los recuerdos del niño.

El Dr. Stevenson ha dedicado los últimos cuarenta años a la documentación científica de los recuerdos de vidas pasadas de niños en todo el mundo. Cuenta con más de 3.000 casos en sus archivos. Muchas personas, incluso los escépticos y los académicos, están de acuerdo en que estos casos ofrecen la mejor evidencia hasta ahora de la reencarnación.

Las credenciales del Dr. Stevenson son impecables. Él es un doctor en medicina y tenía muchos artículos académicos en su haber antes de que comenzara la investigación paranormal. Él fue jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Virginia, y Director de la División de Estudios de la Personalidad en la Universidad de Virginia.

La idea de que algunos niños de edades entre tres o cinco años no sólo recuerden una existencia anterior, sino que además puedan identificar a sus seres queridos en ella, golpea a la mayoría de los occidentales y al ser tan extraño obliga a la incredulidad. Tal vez por eso el investigador más destacado del mundo en este fenómeno, el Dr. Ian Stevenson, ha tenido tan poca atención.

Desde finales de los años sesenta el Dr. Ian Stevenson, ha documentado casos en la India, África, el Cercano y el Lejano Oriente, Gran Bretaña, Estados Unidos y otras partes, en los que niños pequeños han asombrado a sus padres con detalles precisos sobre las personas que afirman haber sido. Algunos de estos niños han reconocido sus antiguos hogares y barrios, así como amigos y familiares que aún vivían. Recordando los acontecimientos de sus supuestas vidas anteriores, entre ellos la muerte a menudo violentas. A veces, sus marcas de nacimiento se asemejan a las cicatrices que corresponden a las heridas que provocaron, según ellos, la muerte.

Sus estudios son escrupulosamente objetivos y metodológicamente impecables. El fallecido Herbert S. Ripley, ex-presidente del departamento de psiquiatría de la Universidad de Washington en Seattle, señaló: “Tenemos la suerte de tener a alguien de su habilidad y alta integridad investigando esta controversial área.” El Dr. Harold Lief escribió en el Journal of Nervous and Mental Diseases: “O él está cometiendo un error colosal, o será conocido como el Galileo del siglo XX”.

En 1957, Stevenson fue nombrado Jefe de Psiquiatría en el Hospital de la Universidad de Virginia, y dirigió la División de Estudios de la Personalidad. Autor de numerosos artículos en revistas psiquiátricas profesionales. En 1964 abandonó la psiquiatría para dedicarse por completo a la investigación de los fenómenos psíquicos y la reencarnación. Por suerte, el primer ensayo de Stevenson de las vidas pasadas, “La evidencia de supervivencia a partir de los recuerdos reclamados de encarnaciones anteriores”, publicado en 1960, llamó la atención de Chester Carlson, el inventor de la máquina Xerox. En 1961, previo al viaje de Stevenson a India, Carlson le ofreció fondos para costear su investigación, los cuales Stevenson en ese momento no aceptó.
Luego de sucesivos viajes, Stevenson compiló los casos más significativos que había estudiado hasta ese momento y en 1966 publica su libro clave: 20 Casos Posibles de Reencarnación (Twenty Cases Suggestive of Reincarnation, Stevenson 1966/1974a).

Entre 1966 y 1971, por ejemplo, Stevenson registró un promedio de 55.000 kilómetros al año, a menudo haciendo visitas y entrevistas hasta 25 testigos de un solo caso. En la actualidad se cuenta con 2.500 casos de todo el mundo en el archivo, la mayoría aún sin examinar por falta de dinero e investigadores. Carlson, quien murió en 1968, dotado de una cátedra en la Universidad de Virginia.

En 1968 fallece Chester Carlson. Stevenson lo siente como una gran pérdida personal. Su amistad con él y con su esposa Dorris habían enriquecido su vida en forma emocional. Para Stevenson, sin embargo, su muerte también significaba el fin de sus subsidios anuales para colaborar en su investigación.
Luego, ante el asombro de la mayoría, y del mismo Stevenson, se enteraron que Chester Carlson había legado en su testamento la suma de un millón de dólares a la Universidad de Virginia para ser destinado a las investigaciones de Stevenson.
Se creó entonces una controversia entre los propios administradores de la Universidad, algunos se oponían a que esa suma de dinero fuera dispuesta para apoyar las investigaciones de Stevenson.

Stevenson entonces decidió dedicarse por completo a la investigación de los fenómenos paranormales, particularmente aquellos que sugirieran la existencia de vida después de la muerte. Renunció a su cargo de Presidente del Departamento de Psiquiatría, luego de negociar el establecimiento de la nueva División dentro del Departamento: “División de Estudios de la Personalidad”.

Stevenson continuó su trabajo solo, pero luego se fueron agregando paulatinamente a su equipo de trabajo hombres como Gaither Pratt, Rex Stanford y John Palmer. Las publicaciones de estos tres investigadores han provisto de un capítulo importante a la historia de la parapsicología.

Luego de algunos años también trabajaron junto a Stevenson los que luego se transformaron a su vez en investigadores independientes: Bruce Greyson, Satwant Pasricha, Emily Kelly y Antonia Mills. Más recientemente Jim Tucker se unió a su equipo y se mostró a sí mismo como un prolífico y altamente competente investigador y autor. También se debe mencionar aquí a Erlendur Haraldsson, de la Universidad de Islandia, y a Jurgen Keil, de la Universidad de Tasmania, que mantuvieron sus posiciones académicas, pero recibieron fondos de la División para colaborar en estas investigaciones.

Stevenson enumeró las dificultades que a veces encontró para que sus investigaciones llegaran a ser publicadas. Destaca la gran colaboración que tuvo por parte de Walker Cowen, quien fuera fundador y Director de la University of Virginia Press, que fué quien publicó sus investigaciones desde 1970 hasta 1987, año de la muerte de Cowen.
En 1980 un colega de la universidad le presentó a Peter Sturrock, quien le explicó su idea que luego se convirtió en la Society for Scientific Exploration. Esta sociedad mantenía una publicación (Journal of Scientific Exploration) que fué de gran utilidad para dar a conocer a otros científicos las investigaciones realizadas por el equipo de Stevenson.

Stevenson cuenta en uno de sus libros que le llevó más de diez años el empezar a darle el valor que tenían las marcas de nacimiento y los comportamientos de los niños. Al principio solo los tomaba como coincidencias y ponía toda su atención en las declaraciones verbales de los niños.
En 1997 Stevenson se embarcó en un proyecto que parecía un tanto audaz, pero que a la vez tenía la posibilidad de hacer conocer sus investigaciones a un público general.Ian Stevenson murió a los 88 años a causa de una neumonía, el 8 de Febrero de 2007 en Charlottesville.



Ian Stevenson
Universidad de Virginia
Stevenson ha notado que la gran mayoría de estos niños sufren trastornos de ansiedad y fobias, y lo más curioso que ha encontrado tal vez, es la constatación de marcas de nacimiento  y cicatrices en estos niños, que coinciden con las de las personas que ellos recuerdan fueron antes. Como si no sólo las características de la personalidad se transfiriesen a un nuevo cuerpo, sino también las físicas. Teniendo en cuenta que nuestro cuerpo toma “forma” y se “modela” con nuestros pensamientos, no sería un fenómeno descabellado, que la información  (el contenido) de esos pensamientos pudiese trasladarse a formar un nuevo cuerpo físico.

El equipo de Stevenson ha investigado incluso estadísticamente el fenómeno desde 1961 y se han publicado numerosos artículos  y libros. Sus áreas de investigación fueron Asia, Norteamérica y Europa.  Niños de varios países que recordaban con detalle sus vidas pasadas. El American Journal of Psychiatry, publica en Abril del 2005, un artículo confeccionado por el equipo de Stevenson sobre “Los casos de reencarnación en Europa”.

El método de investigación del equipo de Stevenson está basado en las técnicas psíquicas para la recuperación de la memoria, de modo que estamos hablando netamente de un campo mental y no del estudio físico o corporal de la reencarnación y el mismo científico encuadra el fenómeno como “paranormal”.
La Xenoglosia (la capacidad para hablar lenguas no conocidas) y la técnica de regresión a vidas pasadas, son también estudiadas con el objetivo de encontrar evidencias que avalen este fenómeno.

En la actualidad se está llevando a cabo un experimento sobre la reencarnación, en el que participa una psicoanalista y varios investigadores cuyas profesiones son las de autores de libros. Por lo que en éste tampoco podemos encontrar las bases científicas, sobre todo porque el tema tiene su morbo, y la base de éste experimento podría ser sólo la de promocionar el interés del público.

La investigación científica en este ámbito tiene una pega muy grande, y es la carrera profesional de los que participen en ella. La mayoría de los científicos no se arriesgan a exponer su imagen profesional tratando temas tan difíciles de demostrar empíricamente y tan utilizados por corrientes espiritistas o religiosas. Es difícil encontrar a profesionales trabajando en ello en la actualidad, por eso Stevenson sigue siendo un referente, aunque debemos recordar que él mismo encuadra este fenómeno en lo “paranormal”.

Desde el punto de vista forense y centrándonos más en las evidencias físicas de la reencarnación, el forense indú Vikram Raj Singh Chauhan, está tratando de demostrar empíricamente el fenómeno.

Ha presentado sus evidencias en el Congreso Nacional de Científicos Forenses en la India, con el caso de un niño de seis años de edad llamado Taranjijt Singh, que dice recordar su vida pasada.
Chauhan ha viajado hasta el pueblo donde el niño dice haber vivido antes y ha encontrado a la familia del fallecido, quien le facilitó un cuaderno de notas. Chauhan presentó exámenes grafológicos, y la letra de Taranjijt es  excatamente igual a la del muerto, como escrita por la misma persona.

Otra afirmación que hizo Chauhan sobre el niño, es que éste escribe correctamente el inglés y el Punjabi, a pesar de no haber ido nunca a la escuela.
Sus investigaciones no aportan más datos objetivos a las ya realizadas por Stevenson, tengamos en cuenta que los hindúes creen en la reencarnación y esta idea está inculcada culturalmente a través de las religiones.

Seguimos actuando dentro del marco de lo mental, sin estudios confiables en las disciplinas de la física, que nos permitan una explicación del fenómeno al nivel del cuerpo y el 90% de los estudios con los que contamos en la actualidad son realizados por psiquiatras, psicólogos o parapsicólogos. Sería bueno encontrar estudios realizados por profesionales de otras áreas…pero no los he hallado en mi búsqueda bibliográfica.

Tal vez, éste sea el marco adecuado para el estudio de estos fenómenos, ya que sabemos que el cuerpo físico no existe sino como una ilusión sensorial. Teniendo en cuenta que la información trasciende lo físico (ilusión sensorial), no sería tan descabellado un proceso en el que esa misma información vuelva a manifestarse en otro superorganismo o que la misma se traslade en parte en el ámbito de la Noosfera.

Pero aún no se ha explicado y probado científicamente el proceso y ese es el motivo por el cual la ciencia no puede aceptar (por ahora) el fenómeno de la reencarnación. Para muchas religiones sería un magistral, cuántos científicos judíos ortodoxos, hindúes.., se llevarían la medalla de sus países y de sus líderes religiosos por probar este fenómeno, sin embargo hasta ahora no lo han hecho. Continúa siendo un tema del ámbito religioso, espiritual y parapsicológico.

La pregunta es si los métodos utilizados (como la hipnosis regresiva o la grafología) son suficientes para comprobar su existencia. Tal vez lo sean, pero nos faltaría conocer cómo se realiza el proceso, y según la ciencia, tener la capacidad de observar empíricamente su repetición.

Tenemos al cardiólogo holandés Pim Van Lommel, acostumbrado por su profesión a las experiencias cercanas a la muerte y a las experiencias de personas que regresan de la muerte clínica.
Lommel ha realizado innumerables estudios desde 1988, que le llevaron a concluir en que “el cuerpo es un receptáculo de la conciencia”, según sus propias palabras, y que procesos como la memoria residirían fuera del cuerpo. En este punto estoy de acuerdo, ya que la mente no es física (nada lo es) y trasciende a nuestro cuerpo, ésto ya ha sido demostrado en varios experimentos científicos. Uno de los estudios de Lommel fue publicado en “The Lancet”  en el 2001, cuyos editores son muy estrictos y no permiten pseudociencias en su revista.

“Yo no pienso que haya ningún tipo de prueba en la ciencia aparte de las matemáticas”, sin embargo, agregó, “Sobre los casos que conocemos hoy -al menos para algunos de ellos-, la reencarnación es la mejor explicación que hemos podido encontrar. Hay un impresionante volúmen de evidencia, y pienso que con el tiempo se está haciendo cada vez más fuerte. Pienso que una persona racional, si lo desea, puede creer en la reencarnación en base de esta evidencia”- Ian Stevenson-
Fuente: http://elnuevodespertar.wordpress.com/