Sacrificios humanos: el tributo a los dioses

Un sacrificio humano es una muerte ritual en que una o más personas mueren a manos de un tercero o de una institución, generalmente siendo ofrendados a una deidad o, en términos generales, a una instancia espiritual que se considera superior en uno o más aspectos, incluso si su naturaleza es perversa..


Los distintos periodos históricos del hombre se han caracterizado por la presencia de entidades sobrenaturales que deben recibir ofrendas para que sus habitantes vivan “protegidos”. En muchos casos, las víctimas de los rituales eran descuartizadas como animales, y su sangre y órganos eran usados para agradecer a los dioses y vivir pacíficamente. Sin embargo, los propósitos podían ser mucho más variados. Hay muchas evidencias de que en muchas sociedades antiguas se  practicó el sacrificio humano con la finalidad de apaciguar a sus dioses, asesinando a las víctimas en rituales religiosos para conseguir mejores cosechas o simplemente para que las lluvias fueran más abundantes.

Estas singulares prácticas han variado entre los diversos pueblos. Algunas culturas, como la Maya o la Azteca, fueron muy llamativas por sus matanzas rituales, y asombraron y escandalizaron a los colonizadores que llegaron desde otras lejanas tierras, pero no fueron las únicas. El sacrificio humano existió desde los primeros tiempos.



PROTEGIDOS POR LA MUERTE

Muchas culturas promovían los sacrificios humanos como un medio para recibir favores de sus deidades en distintos aspectos sociales;  unos buscaban mejores cosechas, otros necesitaban protección. Todas estas sociedades mantenían esta costumbre como una religión oficial, razón suficiente para que sea respetada; además, cualquiera que no lo hiciera se convertiría en una ofrenda para los dioses, y así serviría a su gente en el más allá. En ocasiones especiales, líderes de otras sociedades eran una ofrenda especial para los dioses debido al estatus del individuo y lo que representaba.

El origen de este ritual se remonta a la prehistoria, al periodo paleolítico hace 50,000 años, momento en que el hombre comienza su evolución. De acuerdo con el antropólogo alemán Walter Burkert, el acto de sacrificar personas y animales está muy arraigado al aspecto del cazador. En aquel entonces la cacería era el trabajo del ser humano, posteriormente la práctica de los sacrificios creó las bases religiosas para el comportamiento moderno del hombre. Las investigaciones del antropólogo Jacques Kinnear mostraron que en Egipto se practicaba un ritual de sacrificio de dos partes, primero se asesinaba un noble, después se proseguía a matar a sus sirvientes para que le sirvan en la otra vida. De acuerdo con Kinnear, los pasos de este ritual estaban detallados en pictogramas en los templos de aquel entonces.

Este tipo de ritual se convirtió en un elemento social de las culturas que lo practicaban, debido a que fortalecía los vínculos que unían dicha sociedad o tribu, por medio de los sacrificios y el castigo capital. Existían varios rituales que liquidaban los elementos negativos que afectaban el orden de la sociedad, brindando así una estabilidad temporal. Sin embargo era común que la sociedad se desestabilice por mucha muerte, como sucedió en India por culpa del Culto Thuggee, secta que idolatraba a Kali, la diosa de la muerte y la destrucción. De acuerdo al libro Guinness de records, este culto fue responsable de asesinar a más de 2 millones de personas… Europa también tuvo su reinado de terror durante la revolución francesa y la cacería de brujas, eventos que produjeron un pánico moral a gran escala en ese periodo de tiempo.


LOS SACRIFICIOS A YAHVÉ EN LA BIBLIA

Muchos son los cristianos que creen que, -dejando de lado los sacrificios que los paganos ofrecían a sus dioses-, Dios solo aprobó el sacrificio humano nunca efectuado del hijo de Abraham, y el de su propio hijo en la cruz, para redención de la Humanidad. Sin embargo, la realidad es que el Antiguo Testamento, a más de los conocidos sacrificios de animales a Dios, tiene unos cuantos pasajes en que muestra que, efectivamente, Dios aprobó e incluso pidió sacrificios humanos.

Todas las ofrendas y sacrificios que dictaba la Ley mosaica formaban parte de la adoración que los israelitas le rendían a Dios y eran una muestra de que lo reconocían como el Soberano del universo. Mediante ellos, obtenían el perdón de sus pecados y expresaban su gratitud por haberlos bendecido y protegido.

SACRIFICIOS HUMANOS EN DIVERSAS CIVILIZACIONES

Romanos : En la Antigua Roma se ejercieron diversas formas de sacrificios humanos durante los primeros siglos, las cuales posteriormente subsistieron bajo la expresión de las sangrientas muertes en el circo. En este contexto, el gladiador parece haberse inspirado en prácticas de los etruscos, manifestando una especie de muerte ritual en combate.

Egipcios: El antiguo Egipto presenta fuertes evidencias de sacrificios humanos en el momento que un Rey fallecía. El soberano era acompañado en su tumba por sus sirvientes, los esqueletos encontrados no mostraban señales de trauma, por lo que se cree que voluntariamente se sacrificaban ingiriendo veneno.

Mesopotámicos : A principio del siglo XX se descubrieron en Iraq restos del cementerio real de Ur, 2500 a.C. Allí estaban los restos de unos 2.000 enterramientos que parecían mostrar la práctica de sacrificios humanos a gran escala. Según la doctora Janet M. Monge, antropóloga de la Universidad de Pennsylvania, en los cráneos de los esqueletos encontrados se veían orificios producidos con lo que parecía ser un tipo de instrumento afilado, todo mientras la víctima estaba aún viva.

Celtas : Cuando una tribu celta creía sufrir el desagrado de los dioses, realizaba sacrificios humanos para recuperar el agrado divino. En este contexto, existía la tradición de elegir al más fuerte, sano y hermoso de entre todos los jóvenes varones vírgenes. El elegido no podía ser obligado, y la comunidad lo consideraba un héroe si éste aceptaba ofrendarse para sanar los vínculos con los dioses. El ritual consistía en enterrar una espada en la espalda de un desdichado y, después, observar cómo se retorcía el individuo hasta que finalmente expiraba. Esos dramáticos espasmos se veían como profecías que alertaban a los dioses. Todo ello en nombre de la religión y siempre guiado por un experimentado y respetado druida.

Nórdicos y germanos : El sacrificio humano no era muy común entre los pueblos germánicos, y se recurría a él en situaciones excepcionales, ya sean producidas por pérdida de las cosechas, sequía o hambruna y guerras con otros pueblos.. Los escandinavos tenían dos tipos principales de sacrificios humanos: los que hacían para los dioses y efectuaban en festivales religiosos, y los que tenían lugar en funerales, dentro de los cuales sacrificaban sirvientes de los difuntos, o incluso esposas.

Chinos : Se sabe que en la Antigua China se hicieron sacrificios de hombres y mujeres jóvenes a las deidades del río, y que se enterraron -en otros casos fueron forzados a suicidarse- esclavos vivos junto con sus amos. Aquello fue especialmente frecuente durante la Dinastía Shang y la Dinastía Zhou. Entre los siglos V al III a.C., el ministro Ximen Bao de Wei demostró a los aldeanos que, sacrificar personas a las deidades del río, era en realidad una estratagema de sacerdotes deshonestos que deseaban llenarse de dinero. Y con ello consiguió operar un gran cambio en la mentalidad popular frente a los absurdos sacrificios humanos.

Hindues : La evidencia más temprana de los sacrificios humanos en India se remonta a restos propios de la Edad de Bronce. Ahora bien, muy debatida es la cuestión de si los textos sagrados del Hinduismo ordenaban o no sacrificios humanos, ya que muchos, como Henry Colebrooke, creen que los versículos en que aquello supuestamente se refiere, son de naturaleza simbólica. En todo caso y más allá de la polémica de los textos sagrados, en la práctica se efectuaron sacrificios de adoración a la diosa Shakti hasta la Edad Moderna, y en Bengala esos sacrificios perduraron hasta el siglo XIX.

Mayas : Los sacrificios mayas recreaban mitos cosmogónicos y tenían un profundo significado religioso e ideológico, cosa que se veía claramente en el juego de la pelota, donde los perdedores eran ofrendados a los dioses. Según Michael Coe, los mayas fueron gobernados por dinastías hereditarias de guerreros, fuertemente obsesionados con el derramamiento de sangre, los sacrificios y auto-sacrificios.

Totonacas y toltecas : Los totonacas sacrificaban niños para extraerles la sangre y mezclarla con semillas que se machacaban a fin de crear una macabra pasta que era comida por los adultos. Esta práctica se dio ampliamente en la Isla de Sacrificios, ubicada en Veracruz (México) y descubierta por el español Juan de Grijalva.

Aztecas : El sacrificio más común consistía en arrancarle el corazón a la víctima, ofreciéndolo enseguida a la deidad. Para eso, cuatro sacerdotes sujetaban al sacrificado, que era puesto sobre una piedra -'Techcatl'-  y estirado en ella por sus extremidades; mientras, un quinto sacerdote le abría el pecho con un cuchillo de pedernal, para después meterle la mano, sacarle el corazón y levantarlo hacia el cielo en señal de tributo al dios.

Muiscas y mochicas: En el territorio de lo que ahora es Colombia, existían niños que eran especialmente criados por los sacerdotes muiscas, quienes los consideraban personas sagradas; aunque, cuando estos chicos cumplían los quince años, eran llevados a un templo, atados a un poste de piedra y asesinados a flechazos. Posteriormente, un sacerdote les arrancaba el corazón y lo ofrecía al sol.

Incas : No solían practicar sacrificios humanos, y cuando lo hacían, no asumía el aspecto cruel propio de los ritos sacrificiales de otras culturas prehispánicas. 'Capacocha', traducible como 'obligación real', era el nombre que se le daba al ritual de sacrificio, donde la víctima era siempre un chico o una chica de entre 6 y 15 años, con buena salud y una belleza física tan grande que, en vistas a eso, se buscaba por todo el imperio a la víctima adecuada, ya que solo lo mejor debía ofrecérsele a la deidad. Por lo general, los sacrificados en el capacocha eran hijos o hijas de caciques o, en términos generales, de gente de la alta sociedad.


*Jueces 11.31 : Cualquiera que saliere de las puertas de mi casa a recibirme, cuando regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová, y lo ofreceré en holocausto. 
*Donde “holocausto” significa según RAE:  (Del lat. holocaustum, y este del gr. ὁλόκαυστος). m. Entre los israelitas especialmente, sacrificio en que se quemaba toda la víctima.

           Fuentes: Wikipédia-Demonología.net-Ateismo- Ilustración Google-Pinterest-