La Meditación en las diferentes religiones

En este artículo vamos a ver ejemplos de seres que han utilizado la meditación  en diferentes doctrinas y zonas del mundo para darnos cuenta que el objetivo es el mismo, llegar al entendimiento y a la iluminación.

“Buda antes de la iluminación era un común mortal y nosotros, los mortales comunes, seremos Budas cuando nuestros ojos mentales se abran a la iluminación”, son palabras de Patanjali.

La meditación la define Patanjali (uno de los maestros de Yoga más importantes de todos los tiempos) como “el mantenimiento prolongado de la conciencia perceptora en cierta región.”

Muchos hemos escuchado nombrar a personajes como Buda, Cristo, Aristóteles, Platón, Pitágoras, Confucio, etc. los que han llegado al “gran conocimiento”.  Esto lo han logrado por haber coordinado correctamente el cerebro, la mente y el alma.

Según doctrinas esotéricas y ocultistas en la actual etapa de desarrollo de la humanidad son las emociones las que más rigen nuestras vidas, “sentimos más que pensamos”; en este aspecto, el hombre está penetrando más, para dar paso al mayor desarrollo del tercer factor: la Mente (el primer factor es el cuerpo físico, el segundo las emociones). Y aunque diversas escuelas de pensamiento tienen opiniones diferentes, todas coinciden en que existe algo llamado “Mente”...






¿Cómo podemos darnos cuenta de que la raza ha evolucionado en este aspecto? por el desarrollo de la tecnología, es la mente la que ha entendido el funcionamiento de ciertas leyes de la naturaleza y del mundo psíquico.

El paso que sigue del dominio de la mente es comenzar a conocer el alma, lo que incluye un desarrollo de “la intuición” (del latín intueri, “mirar hacia adentro”), esto es, percibir las ideas más trascendentales de manera “pura”, comprender algo inmediatamente sin el uso de la razón. Que quede claro que este es “el paso que sigue”, al que los grandes maestros han llegado.

En todas las religiones, llega un punto en que los caminos coinciden, demostrando que son diferentes caminos para llegar a lo mismo, la unión con el alma y espíritu (hay que aclarar, la mala reputación que algunas religiones tienen se debe a la distorsión y tergiversación que se les ha hecho, perdiéndose las enseñanzas originales)...

-El Budismo Tibetano:

Aquí tenemos el ejemplo de Milarepa (Siglos XI y XII d.C.), quien dominó ciencias místicas y ocultas, obtuvo poderes y virtudes trascendentales, y logró ir más allá de todas las contradicciones de las distintas sectas y credos. Superó los peligros de los elementos externos, dominando las facultades mentales internas, obteniendo control sobre los elementos, poder que en un principio utilizó para su beneficio (imaginen poder provocar granizadas, un torbellino, dominar el agua, aire, tierra y fuego), pero después al alcanzar mayor iluminación obtuvo “la bondad” dejando de hacerlo.

Las cuatro etapas de meditación que dominó son el análisis, la reflexión, la bondad y la beatitud, con los que se logra la completa concentración de la mente y el éxtasis.
Comprobó que la mente es el principio y el fin de todos los fenómenos materiales y espirituales. ¿Sorprendente? (el Kybalion es un libro que toca este tema).

-El Budismo Chino:

El ejemplo es el Buda (Gautama, aunque no es chino, es hindú, su enseñanza se extendió por China) quien alcanzó la iluminación con una facultad intelectual y espiritual a la vez, utilizando la mente para vencer la ignorancia, pero a la vez conectándose con el alma para vencer las barreras de la intelectualidad, que siempre está inmersa en la dualidad (esto quiere decir, siempre en la lucha, eligiendo entre una opción u otra).

Entonces llegó a experimentar que no hay separación entre el conocedor y lo conocido (por ejemplo si yo estoy mirando un árbol lo percibo como algo separado de mí, pero en realidad no estamos separados), percibiendo ambos en un solo pensamiento.

Los seres humanos comunes separamos la realidad en varios elementos para poderla entender, pero la iluminación se alcanza cuando se percibe todo en “un solo pensamiento”, como lo realizó el Buda.

Así que los budistas se dieron cuenta que la iluminación no era algo exclusivo de Gautama, sino que cualquiera puede alcanzarla si se libera de la ignorancia y se coloca por encima de la dualidad de la vida, alcanzando así el Nirvana, que es lo que está más allá de todos los opuestos.

-El Yoga del hinduismo:

Según Shankaracharya un yogui perfecto es el que contempla todas las cosas como residiendo dentro de sí mismo, y percibe por percepción directa (no de forma racional) que todo es atma (alma espiritual; de donde todos provenimos significando que somos Uno).

Un yogui así ha alcanzado la unión (la palabra Yoga significa “unión”) y se conoce a sí mismo como es en realidad, identificándose con Brahma, la Causa eterna. Es puro, libre, no condicionado (sin dualidad). Su conocimiento espiritual es como un Sol, que disipa toda oscuridad.

La personalidad se pierde, y el meditador, el objeto que ocupa su pensamiento, y el acto de meditar, se vuelve una sola cosa.

-El Sufismo:

Aunque los escritos de los sufíes están muy velados, contienen muchos simbolismos y un sentido de dualidad, surge de ellos la misma expresión de la verdad. En el más antiguo Tratado Persa sobre Sufismo dice: “el primer paso para la unificación es la aniquilación de la separación”, y para esto considera los siguientes principios:
“La eliminación del fenomenismo”: esto significa negar que todo lo que percibimos con los sentidos es real, ya que no es eterno, y lo real es eterno.
“Afirmación de la eternidad”: convencernos de que Dios (la causa eterna) siempre ha existido.
“Alejamiento de los lugares habituales”: alejarse de los placeres habituales.
“La separación de los hermanos”: significa alejarse de la sociedad humana e ir hacia la sociedad de Dios (se refiere a alejarse en pensamiento de las ideas que no son de “Dios”, perfectas y buenas)
Este método del sufismo tal vez es más confuso y difícil de interpretar que los anteriores, y un poco más impositivo.

-El Cristianismo:

Aunque no es muy popular por tener técnicas de meditación, hubo cristianos como San Agustín y Santa Teresa de Ávila que llegaron a comprender el significado esotérico del cristianismo, aplicándolo en ellos mismos, lo cual los llevó a practicar la meditación.

Así lograron lo que los orientales: trascendieron los sentidos, lograron enfocar la mente en su punto más elevado llegando a ese nivel en el que la mente ya no es útil para comprender la Realidad, cuando todo sentimiento de separatividad ha desaparecido. Con todo esto se llega a una unidad con el Universo, con el Todo. El observador, el observado y el acto de observar se vuelven uno. Hablando en términos cristianos, Dios padre, Dios hijo y Dios espíritu Santo actúan juntos sin razonamiento, como uno solo.


Este artículo solo muestra diferentes ejemplos de cómo algunos seres de diferentes religiones han logrado la iluminación, pero cada quien tiene que encontrar la manera de lograr su propia iluminación, principalmente porque la mayoría de las religiones han sido distorsionadas, convirtiéndolas en sectas que solo sirven para tener control sobre los demás.

Autor: Alejandro Zack

Fuentes: Libros
-Del Intelecto a la Intuición: Alice A. Bailey
-El Gran Yogui del Tibet, Milarepa: Dr. Evans Wentz