Cuando las comunidades nativas influyeron en la democracia de los EE.UU.

La etnia Iroqués, también conocida como el Haudenosaunee o la "gente de la gran casa", fue una liga de varias naciones y tribus de indígenas de América del Norte que se cree tubo influencia en la construcción de los pilares democráticos de los EE.UU. La Confederación Iroquesa fue uno de los pueblos nativos más importantes de Norteamérica. Su estructura social, su forma de gobierno y el rol de las mujeres la hace un modelo único que ha sido objeto de estudio de numerosas investigaciones...


El Gran Pacificador


La confederación fue fundada en el siglo XVI en el centro de lo que actualmente es el estado de Nueva York. La confederación original estaba formada por cinco tribus: los indios mohawk, onondaga, cayuga, oneida y seneca. Posteriormente se admitió a los tuscarora, un pueblo oriundo de Carolina del Norte que había emigrado a Nueva York, con lo cual se adoptó el nombre de 'Liga de las Seis Naciones'. El objetivo de la alianza era mantener la paz entre las tribus e incrementar los lazos comerciales y su poder frente a otras tribus o colonos.Un papel muy importante lo juega el llamado 'Gran pacificador' también llamado Dekanawida que significa 'dos corrientes que fluyen juntas', quien recorrió las tribus con un mensaje de paz y armonía que hizo posible los numerosos acuerdos posteriores. Constituida la federación se plantó 'El Gran Árbol de la Paz' con cuatro raíces, convirtiéndose en su símbolo nacional.

No hay consenso sobre cuando vivió Dekanawida, la mayoría de antropólogos y arqueólogos es que vivió en torno entre los años 1450-1600, fecha en la que habría fundado la Confederación, aunque se suele considerar que la Liga se estableció antes de los viajes de Colón. Los primeros registros conocidos de los iroqueses son de cerca del 1535 por las misiones de exploración de Jacques Cartier

Otros historiadores consideran que Dekanawida fundó la Haudenosaunee en el 1142, año en que se produjo un eclipse solar sobre el territorio de los senecas, dicho fenómeno es el que mejor encajaría con el sucedido al fundarse la Confederación, según cuenta la tradición oral; recientes estudios de datación por radiocarbono datan del 1200 dC. la aparición de las primeras grandes pueblos agrarios en el territorio de los onondagas que corresponderían a esta cultura -los estudios poseen un margen de error de 60 años-.


La Confederación


Los iroqueses son un en su conjunto agricultores, pescadores, recolectores y cazadores. Los principales cultivos eran maíz, frijol y calabaza. Fueron un pueblo con una extensa actividad comercial desde antes de la llegada de los colonos europeos. Con estos últimos, sin entrar en materia de conquista y genocidio, establecieron intercambios a los que proporcionaban tabaco y pieles a cambio de armas, pólvora y alcohol. Precisamente por la hegemonía comercial de las pieles y sus deseos de expansión territorial, los iroqueses se enfrentaron a los colonos franceses a finales del siglo XVII. Esto, entre otras razones, los hizo más cercanos a los ingleses, hasta el punto de aliarse con ellos en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos pese a sus intentos de mantenerse neutrales, lo cual obligó a gran parte de ellos a emigrar a Canadá.

La primera investigación de relevancia sobre los iroqueses la realizó el antropólogo Lewis Morgan en su obra 'La sociedad primitiva'. Morgan analiza la división social tripartita de los iroqueses en gens, fratría y tribu, que resulta similar a la de los griegos y romanos en tiempos primitivos. La gens o clan agrupa a un mismo linaje familiar, donde la propiedad de los difuntos se repartía entre sus miembros, cuyo principal deber era el auxilio mutuo en caso de confrontación. Cada clan escoge un sachem, representante en tiempos de paz y caudillo para los tiempos de guerra. Un conjunto de clanes formaba una fratría o pueblo, que se configuraba también con elementos territoriales. Una o varias fratrías formaban una tribu, que poseía un territorio propio, un nombre particular (onondaga, oneida, tuscarora...) y un dialecto distintivo. Las seis tribus formaban por último la confederación, el escalón más alto de la organización social iroquesa, cuyo pilar fundamental era la igualdad de todas las tribus entre sí y la independencia en sus asuntos internos. 

Las decisiones acerca de la división de la tierra eran competencia exclusiva de las mujeres de la tribu. Este y otros rasgos hacían de la sociedad iroquesa una de las sociedades más inclusivas. La Gran Ley de la Paz  -la Constitución iroquesa-  establecía expresamente que los miembros masculinos del consejo o los sachems, debían obedecer a las censuras de los consejos femeninos o de la líder de su gens o clan -generalmente, la mujer de más edad-. Este y otros aspectos de la sociedad iroquesa llevaron a que algunas de las primeras sufragistas, como Matilda Gage, Lucretia Mott o Elizabeth Staton, alabaran este modelo organización social y sirviera como inspiración de los ideales que defendieron. Precisamente estas tres mujeres habitaron en el territorio que ocupó la confederación y en él organizaron la primera convención sobre derechos de la mujer en Estados Unidos, la convención de Seneca Falls de 1848, en territorio antiguamente poblado por la tribu de los senecas.


Influencia política


En julio de 2005, el historiador Charles C. Mann desarrollaba en el New York Times la posibilidad de que la forma de gobierno iroques influyera en el sistema político que crearon los padres fundadores al terminar la Guerra de la Independencia. En efecto, los iroqueses vivían en un ambiente de libertad muy similar al de las colonias norteamericanas y tenían un sistema político basado en la descentralización del poder y un sistema de contrapesos.


Benjamin Franklin, uno de los siete padres fundadores, es quien más pudo haber influido en la inclusión de aspectos iroqueses en el sistema político estadounidense. Con motivo del segundo centenario de la Constitución estadounidense, la Universidad de Cornell organizó un seminario sobre la relación entre ambas cartas magnas en el que el académico Bruce Barton llegó a afirmar que "la democracia estadounidense le debe su sello distintivo a los principios y la estructura de los Gobiernos civiles de los indios norteamericanos". Esto parece corroborar el aparente paralelismo entre la idea de democracia que tenían los iroqueses y la que los padres fundadores estadounidenses intentaron promulgar tras la independencia. La fascinación del padre fundador por el sistema político iroqués quedó reflejada en el Plan de Unión de Albany (1754), que supuso el primer esbozo de unión de las trece colonias, particularmente en el siguiente extracto de una carta que dirigía a un colega editor en 1751:
“Cosa muy extraña sería si seis naciones de salvajes ignorantes ideasen un sistema de unión tan eficaz y fuesen capaces de sacarlo adelante de tal manera que subsistiese durante siglos sin diluirse apenas, y que tal unión resultase impracticable para una docena de colonias inglesas”.


Fuentes: Wikipédia // Ecured // ElNuevoOrden