La impresionante edificación del Sacsayhuamán

Cerca de la ciudad de Cuzco, a más de 3500 metros sobre el nivel del mar, las impresionantes paredes de Sacsayhuaman fascinaron por primera vez a los conquistadores españoles y todavía dejan a los arqueólogos perplejos...


A pesar de todos los avances científicos y tecnológicos con los que contamos hoy en día, en el mundo todavía quedan muchos misterios sin resolver como es el ejemplo del complejo amurallado de Sacsayhuamán,  un extraño yacimiento compuesto de paredes y rocas calizas situado muy cerca de la ciudad inca de Machu Picchu, a las afueras de Cuzco, capital del antiguo imperio Inca, en Perú. 

El conocido como Parque Arqueológico de Sacsayhuamán se encuentra sobre una colina situada al norte de la ciudad de Cuzco y cuenta con una superficie de 2.296,6 hectáreas, donde además de encontrar 33 yacimientos arqueológicos incas. El misterio envuelve esta obra maestra ciclópea Sacsayhuamán, tanto en lo referente a su construcción como el propósito de este lugar, y es que aún no se ha podido averiguar cómo los incas pudieron levantar este tipo de piedras y colocarlas con tanta maestría. Encajadas a la perfección como si de un puzzle se tratara, sería imposible intercalar ni una hoja de papel.

Cuenta con tres paredes paralelas construidas con enormes piedras de cal colocadas en diferentes niveles. Era la cabeza de la ciudad imperial de Cuzco, representada por los incas en forma de puma. Se sugiere que las paredes zigzagueantes representaban los dientes de la cabeza del puma, que el vientre de este animal era la plaza principal y el río Tullumayo era su columna vertebral.




Una edificación religiosa


Aunque lo que ahora queda de la Fortaleza de Sacsayhuamán son algunas ruinas, parece ser que en el siglo XV este lugar fue un impresionante complejo repleto de lagunas sagradas y diferentes templos ceremoniales. Sin embargo, debido a su ubicación, cuando los españoles llegaron al lugar creyeron que se trataba de una construcción militar, en lugar de una edificación religiosa. De cualquier forma, sigue habiendo dudas al respecto.

Cada 24 de junio, día del solsticio de invierno en el hemisferio sur, se celebra en el Parque Arqueológico de Sacsayhuamán la Fiesta del Sol o Inti Raymi, una festividad muy importante para los incas, ya que indicaba el inicio del año y el origen mítico del Inca. Los lugareños escenifican el ritual de culto al Dios Sol con disfraces y danzas típicas. 

Se comenzó a construir durante el gobierno de Pachacútec, en el siglo XV; sin embargo, fue Huayna Cápac quien le dio el toque final en el siglo XVI. Con el aniquilamiento de la nobleza inca desaparecieron de la memoria humana las técnicas que permitieron la construcción de esta monumental fortaleza o santuario; el cual produjo la admiración de Pizarro y sus hombres. El Inca Garcilaso de la Vega (cronista mestizo) deja una detallada descripción del edificio: La "fortaleza ceremonial" de Sacsayhuamán es con sus muros megalíticos, la mayor obra arquitectónica que realizaron los incas durante su apogeo. Desde la fortaleza se observa una singular vista panorámica de los entornos, incluyendo la ciudad del Cuzco.

La construcción es típica de la arquitectura inca, aunque es el lugar donde esta técnica se usó a mayor escala. La roca se cortaba en la cantera de forma tosca con la forma aproximada requerida. Luego era arrastrada con cuerdas por cientos de hombres hasta el lugar de construcción, donde se le daba el tallado definitivo. Las cuerdas usadas eran tan impresionantes que fueron mencionadas por el conquistador español Diego de Trujillo en 1571 tras inspeccionar una habitación llena de material de construcción. Se asevera que su construcción demoró 50 años aproximadamente y fue construida por 20 000 hombres.

Dentro de la fortaleza, había grandes almacenes de alimentos y armas, y también canales para la distribución del agua. El trono del Inca, ubicado junto a la fortaleza, consistía de una gran roca tallada y pulida en varios niveles, desde donde el soberano presidía las fiestas, celebraciones, desfiles y daba órdenes.


El mito Inca


El investigador David Pratt pone la palabra "incas" entre comillas porque hay argumentos para considerar que los antiguos habitantes andinos edificaron sus construcciones en cimientos todavía más antiguos. Y esto es algo que la arqueología moderna repudia pero en cambio no logra explicar cómo pueblos tan rudimentarios pudieron mover y esculpir bloques tan inmensos que incluso con nuestra tecnología moderna nos costaría mucho trabajo poder igualar. Y la teosofía explica que no fueron los incas quienes construyeron esas estructuras megalíticas sino una civilización actualmente desaparecida a la que en el esoterismo se le conoce como: los atlantes.

Cuando los españoles llegaron a Cuzco quedaron deslumbrados por su belleza y especialmente por el Templo del Sol, el cual originalmente era llamado Inti Kancha y actualmente se le conoce como Coricancha (recinto dorado). Estaba compuesto de cuatro pequeños santuarios y un templo más grande situado alrededor de un patio central. El templo del Sol era el lugar más importante del imperio inca y fue construido sobre un sitio sagrado aún más antiguo. El templo estaba dedicado principalmente a Viracocha (el dios creador) y a Inti (la divinidad solar) y tenía santuarios subsidiarios para la Luna, Venus, las Pléyades y varias deidades del clima.




Las murallas de granito maravillosamente esculpidas del templo estaban recubiertas con más de 700 hojas de oro puro que pesaban alrededor de dos kilogramos cada una. Mientras que el espacioso patio estaba repleto de esculturas zoomorfas en tamaño real y albergaba un campo de maíz (todo fabricado del mismo metal). Los pisos también estaban cubiertos de oro sólido, y mirando al lugar del sol naciente había una enorme imagen dorada del astro rey incrustado en esmeraldas y otras piedras preciosas.


El saqueo español


Todo este trabajo áureo fue rápidamente robado y derretido por los españoles, quienes posteriormente construyeron sobre lo que quedó de los cimientos del templo: la iglesia de Santo Domingo. Sin embargo, en el centro del Coricancha y señalando un lugar conocido como Cuzco Cara Urumi (piedra ombligo descubierta) existe un cofre de piedra octogonal que una vez estuvo revestido con 55 kg de oro puro.

El Coricancha fue dañado considerablemente por los españoles en el siglo XVII; la iglesia que construyeron encima ha sufrido varias veces fuertes daños debido a los terremotos que ha habido, sin embargo las murallas de piedra incas originales y magníficamente construidas todavía permanecen en pie.

Los españoles destruyeron muchos de los edificios interiores de Sacsayhuamán, pero sólo consiguieron demoler los tres metros superiores de los muros en zigzag, para utilizar los bloques más pequeños para sus propias edificaciones, Mientras que las gigantescas rocas que se encuentran las gradas más bajas son prácticamente inamovibles.