La historia secreta de la Venus de Willendorf

Investigaciones microscópicas sobre esta mundialmente famosa estatuilla del periodo Gravetiense (hace entre 30.000 a 22.000 años), llevadas a cabo en el Museo de Historia Natural de Viena por Alexander Binsteiner (izquierda), han revelado tres aspectos increíbles, los cuales,  cuando se toman juntos, cuentan una historia secreta de esta estatuilla paleolítica y de sus creadores:

* La piedra caliza de esta Venus de 11 cm procede, casi con toda seguridad, de la región alrededor de la ciudad morava de Brno, a 136 kilometros al noreste de Willendorf.

* La fuente de las hojas-cuchillo de sílex descubiertas junto con la figurilla son del Moravia del Norte, a unos 150 kilometros más al norte.

* La Venus de Willendorf estuvo una vez completamente pintada con ocre rojo, y, dadas las asociaciones rituales de este material, ello significa que tal figurilla era muy probablemente un objeto de culto.


Ilustración: Blake Flynn




La piedra caliza de Stránská Skala en Brno

Después de un extenso programa de comparación de un gran conjunto de datos sobre los distintos tipos de piedra caliza, la proverbial aguja fue localizada en el pajar. La roca caliza, de la que la Venus de Willendorf podría haber sido hecha, procede de una localización inesperada.

La piedra caliza es a menudo llamada 0olito, y está compuesta de calcolitos milimétricos (esqueletos de diminutas criaturas marinas). Sólo en Stránská Skala, un macizo de piedra caliza en el área de la ciudad de Brno (Brünn), se puede encontrar un tipo de roca idéntica. Esto sitúa el origen de la piedra de la Venus en este preciso lugar.

Pedernal nórdico de la región de morrenas de Moravia

El análisis de las herramientas de silex de la Edad de Hielo del yacimiento de Willendorf, junto con un detallado examen de su procedencia lítica, mostró que hasta un tercio de las hojas-cuchillas, que son típicas de la cultura Gravetiense, se hicieron a partir de lo que se conoce como pedernal o silex del norte. Esta materia prima nunca estuvo disponible en el Danubio, pero pudo haber sido traída desde la región de las morrenas del norte a Willendorf.

Las largas y estrechas hojas de este pedernal de alta calidad son excepcionales; sin embargo, lo que no está presente es que se abra una ventana hacia los orígenes y el movimiento de la gente misma. El enclave de Willendorf no contiene los núcleos adecuados para hacer este tipo de hojas, lo cual sólo puede sugerir que ya estaban completamente realizadas cuando llegaron al Danubio y los núcleos fueron dejados en el lugar de extracción y producción mucho más al norte.

Estos hallazgos parecen representar evidencias de migraciones estacionales de largo alcance de las gentes de la Edad de Hielo Gravetiense, quienes se trasladaban de los campamentos de verano a los de invierno hace entre 30.000 a 27.000 años atrás. Dicho grupo de gentes habría pasado las estaciones más cálidas en las tierras altas y frías, mientras que en invierno se establecerían en la zona del valle del Danubio. Esta ruta les llevaría a través del área donde podían obtener el material para tallar la estatuilla de piedra caliza, y recoger los nódulos de sílex en las capas de los depósitos de morrenas de hielo nórdico con perdernal del norte en la región de Moravia, donde se harían las herramientas antes de llevarlas todo el camino hacia el Danubio durante los meses más duros del invierno.

Figura roja pintada

Hay una gran cantidad de evidencias que muestran que toda la superficie de la estatuilla estuvo una vez pintada con ocre rojo, y el análisis en concreto muestra que la figura entera fue pintada originalmente en rojo.
La Venus de Willendorf se registró como habiendo sido cubierta con una gruesa capa de ocre rojo cuando fue encontrada en 1908. Sin embargo, parece que una limpieza demasiado entusiasta eliminó la mayor parte de esta cubierta. La pequeña figura femenina muy probablemente tenía una función cultual o religiosa, llevada a cabo por un grupo de gentes del Gravetiense, y es reconocido que el ocre rojo es a menudo caracterizado como un color sagrado y utilizado en ritos funerarios.

Muchas figurillas estaban ocultas en las viviendas con algunos individuos enterrados en pequeñas fosas. Parece plausible que los nómadas cazadores de la Edad de Piedra llevaran estos pequeños, y por lo tanto portátiles, 'ídolos' con ellos cuando pasaban de un campamento a otro.

Autor: Guillermo Caso de los Cobos